El abogado del niño.
Leer El abogado del niño de Sergio Benaroya (como obra y como figura técnica que desarrolla en sus trabajos) es clave si te interesa cómo se garantiza —o se frustra— el derecho de niñas, niños y adolescentes a ser escuchados y defendidos en los procesos judiciales.
Razones centrales para leerlo:
Porque explica qué es, de verdad, “el abogado del niño”
Aporta una visión especializada desde el derecho de familia y la práctica concreta de la figura del abogado del niño, más allá del título formal: quién es, qué hace, cómo debe intervenir y qué no debería hacer.Porque pone en el centro la voz de niñas, niños y adolescentes
Trabaja la idea de que no alcanza con “protegerlos”; es necesario escucharlos, traducir jurídicamente lo que dicen y quieren, y evitar que queden reducidos a objetos de pericia o de disputa adulta.Porque articula derecho, niñez y salud mental
La perspectiva no es solo procesalista: incorpora la complejidad subjetiva de la niñez, los contextos de violencia, abuso o conflicto familiar, y la necesidad de intervenciones interdisciplinarias responsables.Porque muestra las fallas del sistema y propone caminos de mejora
Visibiliza problemas habituales: falta de capacitación, nombramientos simbólicos, escasez de recursos y prácticas que terminan revictimizando a los chicos. A la vez, sugiere modos de trabajar en red con salud, educación y justicia.Porque es una herramienta para quienes trabajan con niñez
Resulta especialmente útil para abogadas/os, operadores judiciales, defensores, equipos técnicos, pero también para docentes, psicólogas/os y organizaciones que necesitan entender cómo opera esta figura y cómo exigirla